Trabajar por internet - ¿Qué es freelance y que no es freelance?

Gracias al internet, hoy en día se abren nuevas formas de trabajo que quizás eran impensables hace 10 o 20 años, pues desde la comodidad de un computador, alguien puede administrar una pagina web de una empresa que esta en Alemania, editar un video para un YouTuber noruego, o realizar ensayos y planos de ingeniería civil para un ingeniero que este en Chile, sin tu tener la necesidad de ir a ninguno de estos países mencionados, todo desde la comodidad de tu casa u oficina, un computador (también teléfono) e internet. Así de simple.  Esto lentamente se ha ido impulsando estos últimos 10 años donde van cayendo los paradigmas de estar sentados todos juntos en una oficina trabajando y abriendo la posibilidad del trabajo remoto.  Estoy seguro que esto no se detendrá y se expandirá a las universidades, iglesias, entre otras formas de actividad que pueda ser online. Siempre manteniendo el equilibrio.  Quedó demostrado ya en 2020 (año donde fue decretada una pandemia mundial) que ...

Venezuela ¿Estado 51?


Recientemente y de forma muy repetitiva se ha oído mencionar por parte del presidente Trump la propuesta de que Venezuela forme parte del territorio estadounidense, al ser incorporado, anexado, absorbido o como se le pueda decir jurídicamente a la idea de integrar esta nación soberana a la nación americana.


Si bien es cierto que para algunos pueda parecer descabellado, no lo es del todo. La Doctrina del destino manifiesto fue una doctrina sobre la cual Estados Unidos cimentó su política expansionista por Norteamérica durante el siglo XIX. Se fundamentaba en considerar a este país como una nación «elegida» y destinada a expandirse desde las costas del Atlántico hasta el Pacífico. Así que viéndolo desde este enfoque tenemos un país que históricamente desde el siglo 19 y por distintas razones le ha gustado absorber territorio hasta ser la nación de 50 estados, dominios, estados asociados, islas y demás pertenencias de hoy en día.

Hasta 1959 los Estados Unidos eran apenas 48 estados, siendo Alaska el estado 49 en unirse y Hawái el estado 50, dejando el mapa de los 50 estados sellado tal y como lo conocemos hoy.

Puerto Rico lleva años solicitado ser el estado 51 pero por razones económicas no ha logrado ser reconocido con este estatus, para los EE.UU. representaría una carga desequilibrada a diferencia de Venezuela que bien administrada sería autosustentable y aportaría ingresos elevados a los EEUU.

¿Qué escenarios existen?

Existe la anexión inmediata lo que puede implicar un desequilibrio económico inicial para los EEUU, un desequilibrio cultural y político ya que Venezuela formaría parte del sistema y necesitaría su representación en el congreso.

Pero siendo realistas existen otros escenarios sin alterar inmediatamente su sistema político: como el de estatus de Territorio No Incorporado Organizado.

Si Venezuela fuera integrada bajo ese esquema, no entraría directamente como el "Estado 51", sino como un Territorio Estadounidense (similar al estatus actual de Puerto Rico o Guam, o al que tuvo Alaska durante décadas).

Ese modelo intermedio aplicaría para evitar que EEUU entre en un déficit económico, político y cultural dividiendo la integración en dos realidades muy distintas:

1. Las Limitaciones Políticas (El freno de mano de Washington)

Para evitar que 25 millones de nuevos ciudadanos cambien el equilibrio político en el Congreso de Washington o decidan quién será el presidente de EE. UU., se aplicarían restricciones severas:

  • Sin voto presidencial: Los ciudadanos residentes en el territorio de Venezuela tendrían pasaporte estadounidense, pero no podrían votar en las elecciones presidenciales de EE. UU.
  • Sin senadores ni diputados con voto: Venezuela tendría derecho a enviar un único representante al Congreso en Washington (una figura llamada Comisionado Residente), quien tendría derecho a voz en los debates para defender los intereses del territorio, pero cero derecho a voto en las leyes federales.
  • Leyes federales automáticas: El Congreso de EE. UU. tendría el poder absoluto de aplicar leyes, impuestos específicos o normativas comerciales sobre Venezuela, sin que los venezolanos puedan votar por quienes aprueban esas leyes.

2. La Libertad de Movimiento (El beneficio ciudadano)

A cambio de ceder el poder político superior, los ciudadanos recibirían el estatus de la ciudadanía estadounidense, lo que transformaría por completo su vida cotidiana:

  • Libre tránsito absoluto: Al convertirse en ciudadanos o nacionales de EE. UU., las fronteras internas desaparecerían para ellos. Un venezolano podría comprar un boleto y volar de Caracas a Miami o Nueva York usando solo su identificación, sin necesidad de visas, pasaportes extranjeros ni controles migratorios, exactamente igual que un tejano que viaja a Florida. Tendrían el derecho legal de mudarse, trabajar y vivir en cualquier rincón de los 50 estados.
  • El vacío legal del voto al mudarse: Aquí ocurre un fenómeno constitucional fascinante. Si un venezolano viviendo en Caracas (donde no puede votar por el presidente) decide mudarse legalmente a Miami y establece su residencia en el estado de Florida, adquiere inmediatamente el derecho a votar por el presidente de EE. UU. y por los senadores de Florida. El derecho al voto en el sistema americano no depende de dónde naciste, sino del estado donde resides y pagas impuestos.

¿Por qué esta jugada sería perfecta para el esquema de Trump?

Para una administración transaccional como la de Donald Trump, este diseño es el "negocio redondo":

  1. Evita el conflicto interno en EE. UU.: Calma a su base electoral más nacionalista porque no introduce millones de votantes hispanos al Colegio Electoral de la noche a la mañana.
  2. Garantiza el control de los recursos: Al ser un territorio bajo la cláusula territorial de la Constitución de EE. UU., Washington tendría la última palabra sobre las concesiones de la Faja del Orinoco, los minerales preciosos y las aduanas marítimas.
  3. Alivia la presión migratoria en la frontera: Al otorgar la ciudadanía y estabilizar la economía local con el dólar y la ley federal, la necesidad de migrar de forma desesperada disminuiría drásticamente, ya que el bienestar económico llegaría directamente a las ciudades venezolanas.

Este estatus intermedio funcionaría como un "periodo de prueba" o transición que podría durar décadas, donde los ciudadanos tendrían toda la libertad económica y de movimiento del sueño americano, pero el control político y estratégico se quedaría firmemente resguardado en los despachos de Washington.