Trabajar por internet - ¿Qué es freelance y que no es freelance?

Gracias al internet, hoy en día se abren nuevas formas de trabajo que quizás eran impensables hace 10 o 20 años, pues desde la comodidad de un computador, alguien puede administrar una pagina web de una empresa que esta en Alemania, editar un video para un YouTuber noruego, o realizar ensayos y planos de ingeniería civil para un ingeniero que este en Chile, sin tu tener la necesidad de ir a ninguno de estos países mencionados, todo desde la comodidad de tu casa u oficina, un computador (también teléfono) e internet. Así de simple.  Esto lentamente se ha ido impulsando estos últimos 10 años donde van cayendo los paradigmas de estar sentados todos juntos en una oficina trabajando y abriendo la posibilidad del trabajo remoto.  Estoy seguro que esto no se detendrá y se expandirá a las universidades, iglesias, entre otras formas de actividad que pueda ser online. Siempre manteniendo el equilibrio.  Quedó demostrado ya en 2020 (año donde fue decretada una pandemia mundial) que ...

Ciberseguridad en la Fintech Venezolana: Un llamado a la resiliencia tras los ataques a Cashea y Kontigo

CASHEA
CASHEA Y KONTIGO

En los últimos años, Venezuela ha sido testigo de un fenómeno esperanzador: el nacimiento de un ecosistema fintech que ha sabido leer las necesidades de un pueblo trabajador. Ante la ausencia prolongada de créditos bancarios tradicionales, plataformas como Cashea y Kontigo surgieron no solo como negocios, sino como auténticos salvavidas para la economía familiar.

Sin embargo, el reciente hackeo a estas plataformas nos pone de frente a una realidad cruda: la innovación sin una seguridad extrema es frágil.

El alivio del crédito en la palma de la mano

Para entender la gravedad de estos hechos, hay que entender lo que estas apps significan para el venezolano de a pie. Cashea se convirtió en el "fiao" moderno. Su modelo de "Compra ahora y paga después" (BNPL) permite que alguien adquiera un microondas de 100 dólares pagando una inicial de 60 y el resto en cuotas cómodas. Es la herramienta que permite planificar el ingreso, equipar el hogar y, en su línea de alimentos, garantizar el plato en la mesa.

Por otro lado, Kontigo abrió las puertas a la libertad financiera, permitiendo el intercambio de dólares digitales a tasa paralela bajo la operatividad de criptoactivos, una solución vital en una economía multimoneda.

Lo que está en juego: Más que datos, nuestra cotidianidad

Cuando estas apps son vulneradas, como como sucedió el pasado 22 de febrero cuando se confirmó una filtración masiva que expuso datos sensibles de millones de usuarios (nombres, cédulas y teléfonos), presuntamente a través de un acceso comprometido en una cuenta de aliados de la plataforma, el riesgo trasciende el saldo en cuenta. 

Este incidente no es un hecho aislado, sino que marca la tercera vulneración reportada desde el mes de diciembre, lo que eleva las alarmas sobre la fragilidad de estas infraestructuras digitales.

El hackeo de Cashea y Kontigo es, en la práctica, equivalente al hackeo de una institución bancaria. Los atacantes no solo buscan dinero; se han hecho con una radiografía exacta del venezolano:

  • Tendencias de consumo: Qué compramos y cuándo.

  • Hábitos financieros: Cómo pagamos y cuánto ganamos.

  • Identidad: Datos personales que son el activo más valioso de este siglo.

Es doloroso ver cómo emprendimientos que han nacido con tanto esfuerzo para llenar vacíos legales y financieros son amilanados por la delincuencia informática.

Un llamado a la madurez tecnológica

La falta de una regulación amplia en materia fintech en el país no puede ser excusa para la fragilidad. Las empresas tecnológicas venezolanas deben tomar consciencia del mundo hostil en el que operan. La seguridad no es un "gasto adicional"; es el cimiento sobre el cual se construye la confianza del usuario.

"Garantizar una seguridad extrema debe ser el compromiso ético de cada desarrollador y empresario en Venezuela."

Venezuela sigue en marcha

A pesar de este trago amargo, el mensaje no debe ser de derrota, sino de aprendizaje. Estos incidentes son los "dolores de crecimiento" de una industria que está transformando al país.

A los usuarios, la invitación es a la prevención; a los emprendedores, a la inversión en ciberseguridad. Y a todos como país, a la resiliencia. Venezuela ha demostrado que sabe levantarse de las crisis más profundas. El hackeo de una app puede comprometer datos, pero no puede detener el ímpetu de una nación que decidió digitalizarse para progresar.

Seguimos adelante, más conscientes, más protegidos y con la convicción de que el futuro de nuestras finanzas sigue siendo digital, humano y, sobre todo, indetenible.

CARLOS L. BOLÍVAR